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ESTREÑIMIENTO: CÓMO PREVENIRLO Y CÓMO TRATARLO


Si alguna vez has sentido que tenías la necesidad de hacer de vientre pero simplemente no podías, debes saber que no eres el único. Prácticamente todas las personas padecen estreñimiento en algún momento de sus vidas. Si bien el estreñimiento ocasional puede resultar molesto, cuando este se presenta de manera constante o frecuente, quizás lo conveniente sería que lo consultaras con tu médico o con alguna enfermera practicante.

¿QUÉ ES EL ESTREÑIMIENTO?

Si defecas tres veces o menos por semana, es posible que estés estreñido. La mayoría de las veces, las heces (deposiciones) son duras y secas. Los excrementos normales están compuestos un 25 % por sólidos y un 75 % por agua. Si las heces no tienen la cantidad de agua suficiente, la materia fecal puede tornarse dura, lo que hace que resulte difícil evacuarla.

SÍNTOMAS DEL ESTREÑIMIENTO

Estar estreñido significa que los intestinos no son capaces de desplazar la materia fecal, por lo que la persona se ve imposibilitada de defecar (eliminar las heces). Además de defecar menos cantidad de veces, los síntomas comprenden: tener que esforzarse para expulsar las heces, eliminar heces pequeñas y duras, sentir que aún hace falta evacuar más, dolor abdominal, gases, hinchazón o distensión abdominal, náuseas o vómitos.

ESTREÑIMIENTO AGUDO

El estreñimiento agudo es aquel que las personas experimentan cada tanto. En este caso, la dificultad para defecar se presenta de manera repentina y solo dura un breve período.

En la mayoría de los casos, el estreñimiento agudo se soluciona por sí solo, y podrás sentir alivio al aumentar la ingesta de líquidos y al consumir alimentos con un alto contenido de fibras. También es importante que evacúes cuando sientas la necesidad de hacerlo. Si fuerzas al organismo a esperar, las ansias pueden desaparecer y, más tarde, podría resultarte más difícil defecar.

CAUSAS DEL ESTREÑIMIENTO AGUDO

La causa más frecuente del estreñimiento agudo está relacionada con la dieta. Los alimentos y las bebidas que contienen productos lácteos pueden ocasionar estreñimiento, al igual que aquellos alimentos que contienen poca fibra vegetal, como los procesados o las comidas rápidas. Sin embargo, el estreñimiento también puede originarse a causa del consumo de medicamentos, como algunos analgésicos (tanto los de venta libre como los recetados), antidepresivos, anticonvulsionantes y antiácidos. Las personas que suelen viajar también podrían sufrir estreñimiento. Es posible que los cambios en la rutina y en la dieta también influyan.

ESTREÑIMIENTO CRÓNICO

El estreñimiento crónico ocurre cuando se experimentan dificultades para evacuar durante tres meses. Se estima que hasta el 28 % de las personas puede sufrir esta afección. Muchos de los medicamentos que pueden causar estreñimiento también son fármacos que las personas consumen durante períodos prolongados, por lo que esto es una causa posible. La falta de ejercicio, una dieta con un bajo contenido de fibras y la ingesta insuficiente de líquidos también pueden provocar estreñimiento crónico.

El médico podría diagnosticarte estreñimiento crónico de acuerdo con tu historia clínica y con tu condición actual; sin embargo, es posible que sea necesario realizar pruebas para determinar por qué padeces esta afección. Algunas de estas pruebas pueden ser análisis de sangre, a fin de detectar enfermedades como la enfermedad tiroidea, o una endoscopia, mediante la cual el médico puede explorar los intestinos. Una sigmoidoscopia permite observar el recto y la parte inferior del colon. Mientras que, a través de una colonoscopia, el médico puede examinar el colon en su totalidad.

AFECCIONES QUE CAUSAN ESTREÑIMIENTO

El estreñimiento puede desencadenarse no solo a causa de ciertas afecciones y enfermedades, sino también del embarazo. Asimismo, las personas de más de 50 años de edad corren un mayor riesgo. Las enfermedades como la diabetes, la enfermedad tiroidea, los accidentes cerebrovasculares, la esclerosis múltiple y la enfermedad de Parkinson constituyen factores de riesgo. Aquellas personas que recientemente se hayan sometido a una cirugía también pueden sufrir estreñimiento como consecuencia de consumir analgésicos y de sentir temor ante la idea de hacer fuerza para defecar.

LAS ENFERMEDADES GASTROINTESTINALES TAMBIÉN PUEDEN CAUSAR ESTREÑIMIENTO

Si bien el síndrome del intestino irritable suele asociarse con la diarrea, en el caso de algunas personas, este también puede provocar estreñimiento. Otras afecciones que pueden causar estreñimiento crónico son diverticulitis, pólipos del colon, cáncer de colon y enfermedad intestinal inflamatoria. Las personas que tienen hemorroides pueden sufrir estreñimiento si intentan limitar la frecuencia con la que defecan con la intención de reducir el dolor ocasionado por las hemorroides.

COMPLICACIONES ASOCIADAS CON EL ESTREÑIMIENTO CRÓNICO

Si bien el estreñimiento puede parecer solo un problema molesto (si no incómodo), existen algunas complicaciones reales que podrían surgir a raíz de este. Algunas de ellas son hemorroides, las cuales pueden ser causadas por la presión ejercida por las heces duras cuando atraviesan el ano, desgarros en el ano o un prolapso rectal. Esto último ocurre cuando una pequeña porción de la pared rectal se protruye más allá de los límites del ano.

UNA COMPLICACIÓN GRAVE: RETENCIÓN FECAL

La retención fecal puede producirse cuando las heces permanecen en el colon y no es posible expulsarlas. A medida que estas se van endureciendo, se acumula una mayor cantidad detrás del bloqueo. En los casos graves, el tejido de la pared intestinal que se presiona contra la materia fecal puede morir, lo que, en ocasiones, causa una ruptura. En los casos extremos hasta podría ser necesario tener que someterse a una cirugía.

ALIMENTOS QUE AYUDAN A PREVENIR O A ALIVIAR EL ESTREÑIMIENTO

Por regla general, cuanto mayor se procese un alimento, menor cantidad de fibras este conservará. Por ende, algunas buenas fuentes de fibras son las frutas enteras (por lo general, cuando se prepara un jugo de frutas se le quita la fibra durante el proceso de preparación), los vegetales crudos, los granos integrales (como el salvado y la avena) y las legumbres. Si no sueles seguir una dieta con un alto contenido de fibras, lo mejor es introducir los nuevos alimentos paulatinamente a fin de permitir que el organismo se acostumbre a la dieta.

EL USO DE LAXANTES CON PRECAUCIÓN

Si bien existen muchos tipos de remedios de venta libre que ayudan a hacer de vientre, es importante recordar que todos los medicamentos y los suplementos pueden tener efectos secundarios. Si tienes dudas al respecto, habla con tu farmacéutico para asegurarte de que un producto particular sea seguro para ti.

A menudo, los suplementos de fibra son la opción adecuada para las personas que sufren estreñimiento a causa de la dieta. Los productos como el Metamucil (psilio) o el FiberCon (policarbofilo de calcio) se mezclan con los alimentos o con las bebidas. Los ablandadores de heces, como el Colace (docusato sódico) y el Surfak (docusato cálcico), no ayudan a expeler las heces, sino que extraen agua de los intestinos y la trasladan a la materia fecal a fin de que sea más fácil defecar. Los lubricantes, como el aceite mineral, ayudan a que la materia fecal transite por el colon.

Los estimulantes, como el bisacodilo (Ducodyl) y los senósidos (Senokot), hacen que los intestinos se contraigan, lo que ayuda a que la materia fecal se desplace. Otros laxantes añaden líquidos para ayudar a que las heces se trasladen. Algunos de estos, que se conocen como laxantes osmóticos, son el hidróxido de magnesio de ingesta por vía oral (leche de magnesia Phillips), el citrato de magnesio y la lactulosa (Kristalose). El polietilenglicol (GoLYTELY, NuLYTELY) es un laxante sumamente fuerte y se obtiene mediante receta médica.

Muchas personas tienen la creencia errónea de que deben evacuar todos los días; sin embargo, no es inusual hacer de vientre solo tres o cuatro veces por semana. Por ello, a menos que tu médico o la enfermera practicante te hayan aconsejado lo contrario, los laxantes no deben consumirse de manera regular, como por ejemplo, todos los días. Consumir laxantes con mucha frecuencia puede ocasionar que los intestinos dejen de funcionar durante un tiempo cuando no los consumes.

SIGNOS DE SOBREDOSIS DE LAXANTES

Si bien es posible obtener los laxantes fácilmente sin necesidad de presentar una receta médica, estos pueden acarrear graves problemas de salud si se los consume con demasiada frecuencia o en dosis muy elevadas. Por ejemplo, si tienes diarrea, podrías perder líquidos valiosos y electrólitos, lo que genera que corras el riesgo de deshidratarte. La sobredosis también puede ocasionar cólicos, mareos, un descenso de la tensión arterial, desmayos, debilidad muscular y otros síntomas.

LOS SUPOSITORIOS AYUDAN A ESTIMULAR EL INTESTINO

Los supositorios rectales se insertan en el recto para ayudar a estimular los intestinos a fin de expeler las heces. Los que se utilizan con mayor frecuencia son los supositorios de glicerina. Estos ayudan a que los intestinos le suministren aguan a la materia fecal. Otros tipos de supositorios funcionan para estimular las contracciones musculares en la pared intestinal o para lubricar la materia fecal a fin de que esta se desplace con mayor facilidad. Al igual que con los laxantes, es importante no usar los supositorios de manera excesiva.

¿CUÁNDO DEBES CONSULTAR CON TU MÉDICO O CON UNA ENFERMERA PRACTICANTE?

Si bien puede resultar vergonzoso buscar ayuda en lo que respecta al estreñimiento, hay ocasiones en las que es necesario hacerlo. Si sientes dolor estomacal u otro tipo de dolor al defecar, si no has evacuado durante varios días, si las heces que eliminas son negras y alquitranadas o contienen sangre fresca, si las heces son sumamente delgadas o tienen la forma de un listón, o si continúas sintiendo la necesidad de defecar cuando acabas de hacerlo, es posible que exista algo más grave que esté causando el estreñimiento.

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